jueves, 26 de agosto de 2010

¡Soma, soma, lleve su soma!


Mientras caminaba por la calle cierto día, me di cuenta de que la gente actuaba extraño, ya que a ratos hablaban entre ellos, con gran fluidez y con poco contenido en sus conversaciones, hablaban de todos los temas, de religión pasando por ecología y terminando en política, me sorprendió un poco ya que después de estos periodos de charla se dejaban de hablar y caminaba como zombis por ahí, como si fueran extraños , en todas partes era igual, la gente de mi trabajo hacia lo mismo íbamos a la zona de descanso y todos se hablaban muy bien, era como si su sentido de pertenecía les dijera que eran parte de ese grupo, lo raro era que así se comportaban con varios grupos, como si en cada grupo que estuvieran fuera el más importante o el mas representativo de ellos. Después de descansar la gente regresaba a su trabajo y se sentaba frente a su computadora, entraban a redes sociales y seguían hablando con mas grupos diferentes.

Algunas veces revisaban las noticias y todos se alarmaban al ver las atrocidades de los salvajes, de los enemigos de la nación, esos que asesinaban gente para probar un punto y de las otras muertes sin sentido, desastres naturales, animales en peligro de extinción, perversiones sociales y demás cosas, nunca entendí muy bien porque se alarmaban a mí siempre me pareció chistoso, por eso había dejado de leer los periódicos desde que un día al sumar el recuento de los muertos del fin de semana conté mas de 200 ejecutado y comencé a reír, ya que me preguntaba si habría una cuota mínima y máxima de muertes para publicar en un periódico, lo cual a la gente de mi alrededor no le pareció tan divertido como a mí, pero bueno así que para evitar ese tipo de situaciones decidí no leer mas el periódico y de ese día en adelante solo me ponía mis audífonos y escuchaba música, así no tenia que escuchar sus platicas las cuales me parecían un poco molestas y carentes de sentido podría decirse que falsas, pero aun así seguían interesándome.

Intrigado por sus extrañas platicas comencé a ponerles atención y a tratar de entenderlas y me di cuenta que las platicas que tenían eran como una especie de protocolo que seguía ciertas normas basadas en no sé qué decreto de convivencia, el cual debió ser aplicado muchos años antes de mi existencia, y lo que pude entender era que las personas con baja autoestima tienen que buscar un grupo al cual pertenecer, no importa que tengan que fingir, mentir y hacer todo lo que los otros le dicen- en ese momento entendí por qué no tenía muchos amigos – esa norma se volvía algo un poco impráctica porque a veces todas las personas dentro de un grupo querían hacer lo que otro miembro del grupo les pidiera y eso producía un colapso de su estructura, así que los miembros preferían repartirse en grupo donde se podía seguir a un líder de grupo, el cual a su vez seguía a un líder más grande y así casi infinitamente (porque claro tenía que haber un jefe que no siguiera a nadie o eso quiero creer ) había otra extraño comportamiento en estas personas ya que cuando veían algún suceso trágico se les veía reaccionar con una mueca parecida a la que las personas hacen cuando se entristecen, y digo parecida por que solo sentían tristeza cuando se les veía pensar en ellos mismos, pero ese sentimiento parecido a la tristeza era como otra norma momentánea, ya que después de unos segundos, en ocasiones llegaban a tenerlo por minutos, su rostros volvían a la cara de siempre, la vacía de la sonrisa falsa.

Un día me reuní con ciertos conocidos y al contarles lo que había vistos ellos me dijeron que habían notado cosas parecidas a las que yo había notado, lo cual me hizo pensar que no era cosa mía , pero a falta de pruebas de verdad, decidimos dejarlos solo como un tema de conversación y no como algo serio.

También había notado otra conducta que me pareció interesante, al parecer la gran mayoría se sentía miserable. Eso lo supe ya que comencé a hurgar un poco más en los asuntos privados de la gente, no de una manera pervertida, solo salía con ellos en ocasiones y ellos me contaban cosas como que no comprendían porque su pareja los había dejado o porque sus padres no le habían dado suficiente cariño o por que no habían logrado tal o cual cosa y de cómo eso los hacía miserables, después de estas platicas yo solo me preguntaba ¡¿Cuál era el problema?!, ¡¿Porque no seguían con sus vidas?!, ¿¡Porque no lo superaban?!, pero al parecer la gente tenía un extraño e irracional miedo a quedarse solos y a no lograr sus metas, así que para compensar esto se fijaban metas falsas y se buscaban una pareja la que fuera, para estar con ella, lo cual a la larga los hacía más infelices y miserables eso no me parecía muy lógico, no entendía como su miedo a la soledad los hacía cometer esos actos irracionales como por ejemplo tener muchos compañeros , lo que ellos llamaban “amigos” yo los veía como cualquier persona con la que se relacionaban, de hecho los trataban con mas falsedad, también buscaban parejas a las que según amaban y sin las cuales no podían vivir había muchos comportamientos erráticos en estas personas, un día pensé que tal vez habían estado repartiendo soma y yo no me había enterado y por eso la gente actuaba así de rara, algunas mañanas al salir a la calle esperaba encontrar en la calle al repartidor de soma, tal vez con eso entendiera porque todos eran así ,eran superficiales al extremo y faltos de sentimientos reales, solo repetían cosas que habían leído o que habían visto, eran como discos rayados que decían lo mismo una y otra vez.

Por lo menos no era el único que había notado este tipo de cosas, había otras personas como yo, una vez me puse a pensar que tal vez yo intentaba pertenecer a algún grupo y que solo estaba diciendo algo que alguien mas ya había dicho y yo solo quería copiarlo y por eso me comportaba así, pero que en realidad no era diferente a los demás, este pensamiento estuvo en mi mente un rato, pero llegue a la conclusión de que si era cierto que era como los demás y no lo sabía, nunca lo sabría así que por que preocuparme por eso, era más divertido pensar que ellos eran los que actuaban raro y no yo, así que seguiré caminado por ahí viendo que otras extrañas cosas hace la gente.

Andrés Bonilla Solís
27 de agosto de 2010

3 comentarios:

  1. El punto de recibir soma es sin lugar a dudas "estar felices imbecilmente" sin saber nada en absoluto para no criticar nada, pero la gente es imbecil y pretende saber lo cual las hace las hace mas -como decirlo- mas bien: menos seres humanos...

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  2. andres , pienso que perteneces al grupo de personas que cree que todas las demas personas son idiotas (y si si lo son), el sentido de pertenencia es el mas ironico de los juguetitos de dios. jajajaa, chevere.

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  3. yo creo que el dia en el que todos tengamos nuestro soma esta muy cerca, y llegara un momento en el que veamos al vendedor de soma y nos paresca algo muy normal

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