viernes, 30 de julio de 2010

Madurar o crear ¿...?

Ya mis sentimientos no alcanzan desesperado e iracundo me encuentro, ya parafrasear no es suficiente ningún autor tiene mi frialdad, endurecidos por mi falta de coraje con la vida amigos vienen y van, si me reinvento o renazco es por mi y no por otros ¿madurar y crear deben siempre en eterna batalla encontrarse? Solo me quiero a mí ¿pero qué injuria causo al querer a otros? .
¿Que hará usted lector cuando finalmente encuentre en si mismo lo que ninguna palabra escrita por eruditos de la auto-filosofía tenga un sin sentido tan lógico que permita su felicidad? ¿Aceptara lo encontrado o por irónica burla de la vida lo descartara por no ser lo que a los demás hace felices? ¿Que se tiene que vivir para decir que se ha vivido? ¿Cuánto se tiene que saber para decir que se sabe?
Los individuos pensantes no son ajenos a la realidad o integrantes de ninguna subcultura, solo son inherentes residentes de la etérea tierra del entendimiento, viviendo en pequeñas comarcas ermitañas tan separadas que el más ligero contacto entre sus vecinos provoca una alucinación sicodélica tan intoxicante que se podría morir en ese momento de sobrada felicidad. Se es parte de un club tan pequeño que ni siquiera tiene nombre o bitácora, pero en cada comarca se tiene la libertad de dejar volar todo a voluntad y casi siempre sin ella ¿Por qué no madurar y crear simultáneamente ahí?
¿Quien tiene verdadero poder sobre la idea o la mente? somos sobras de vidas pasadas intentando crear para no morir , sin darnos cuenta que la musa inspiradora de tan lúgubre creación no es sino la experiencia de la mente en su traicionero paso por la vida; por tanto el que afirma que madurar y crear no es posible solo ha perdido la esperanza , se miente a sí mismo; ha perdido esa musa inspiradora y el único camino por tomar si se quiere seguir teniendo tan inexistente código postal es vivir o revivir momentos y experiencias , el intolerante pensante se queja de la inamovible celeridad de los no agraciados por tan dulce musa, ocultando simplemente que ha caído en irónica igualdad.
Pobre de él intolerante pensante ¿qué será de él? Quien piensa vive, quien vive crea, quien crea rasguña coléricamente las manecillas del reloj de la vida suplicando a cada dios conocido un segundo más para poder crear ¿Por qué el pensante creativo tiene tiempo entonces de quejarse de él no agraciado? Sé que es porque deja de crear.
Acúseme, critíqueme o difámeme lector por atentar tan cruelmente contra sus creencias, se suplica y se ruega solo un poco de imaginación e inconformidad, porque cualquier reducto de estas por mas insolente o vengativo que sea es el sueño de cualquier creador. Y hágase el favor de convivir con esta pregunta ¿la respuesta a mis preguntas esta en otros? Esto vino a mí mientras dibujaba con dios. Busquen sus colores niños, dios espera.


Francisco Colín Martínez

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